La captura del ex snowboarder canadiense resalta el cruce entre deporte y crimen organizado. Las autoridades estadounidenses detuvieron a Ryan Wedding, un ex snowboarder olímpico canadiense, por su presunta dirección de una red de narcotráfico. Wedding, de 44 años, era uno de los diez fugitivos más buscados por el FBI y se le atribuye el ingreso de 60 toneladas métricas de cocaína anualmente en Los Ángeles. La fiscal general de EE. UU. calificó a Wedding como un narcotraficante de alto perfil, comparándolo con infames capos del crimen. Acusaciones recientes incluyen el asesinato de un testigo federal. Su arresto ilustra la intensificación de esfuerzos contra organizaciones criminales que amenazan la seguridad pública.
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