La salida de EE. UU. de la OMS marca un cambio significativo en la política de salud global. Estados Unidos ha oficializado su salida de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en cumplimiento de una promesa hecha por el presidente Donald Trump al inicio de su administración. Esta decisión responde a críticas sobre la gestión de la OMS durante la pandemia de COVID-19, buscando rectificar lo que se considera un daño a la salud de los estadounidenses. La declaración conjunta de altos funcionarios, incluido el secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., argumenta que la OMS no solo falló en su respuesta, sino que también retuvo simbolismos estadounidenses, insistiendo en que la retirada no ha sido formalmente aceptada. Esta acción podría cambiar drásticamente la dinámica de cooperación internacional en salud.
Temas:

