Autoridades estadounidenses han iniciado una indagatoria sobre el hallazgo de siete migrantes muertos en un tren de carga en Texas. Este caso ha sido clasificado como un posible crimen de trata de personas. Los cuerpos fueron encontrados en un contenedor en Laredo, y el Departamento de Seguridad Nacional está trabajando en conjunto con la policía local para identificar a los responsables.
Un trabajador de Union Pacific descubrió a seis de las víctimas en Laredo, mientras que el séptimo cadáver fue localizado en San Antonio, cerca de las vías del tren. Javier Salazar, sheriff del condado de Bexar, sugirió que las siete personas podrían haber viajado juntas desde Del Río, Texas, tras haber cruzado la frontera desde Coahuila, México. La investigación revela que los contenedores de carga tienen un sistema de monitorización que registra las aperturas de las puertas, lo que puede esclarecer el recorrido de las víctimas.
Hasta ahora, se ha identificado a Nereo Aguilar García, de 49 años, originario de Durango, y a Denis Araiba, un hondureño deportado el año anterior. Entre las otras víctimas hay un hondureño de 14 años, cuatro mexicanos, incluyendo una mujer de 29 y dos hombres de 45 y 56 años, mientras que una persona permanece sin identificar. Esto refleja la complejidad de la situación migratoria en la región.
Como medida para prevenir el cruce ilegal, las autoridades estadounidenses han lanzado la campaña ‘Ni lo intentes’, que busca advertir a los migrantes sobre los riesgos de utilizar traficantes de personas. En esta campaña se enfatiza el papel de los coyotes, a quienes se les considera responsables de las muertes y situaciones adversas que enfrentan los migrantes en su trayecto.
La continua tragedia de migrantes en trenes de carga subraya la necesidad urgente de abordar el tráfico de personas y los peligros asociados a la migración ilegal, así como de generar políticas más efectivas para la seguridad de quienes intentan cruzar la frontera.
Con información de vanguardia.com.mx

