Un incidente trágico ocurrió en una mezquita de San Diego, donde cinco personas perdieron la vida. Las primeras investigaciones del FBI indican que los sospechosos, todos menores de 20 años, se autoinfligieron las heridas que les causaron la muerte durante el ataque.
Las autoridades locales confirmaron que entre las víctimas había un guardia de seguridad del centro islámico, quien intentó intervenir y pudo limitar el alcance de la tragedia al actuar rápidamente en el momento del ataque. Por fortuna, otros residentes, como un jardinero, lograron salir ilesos a pesar de estar en el área.
Tras recibir múltiples reportes sobre los disparos, los equipos de emergencia se movilizaron rápidamente. Poco después, las autoridades encontraron un automóvil abandonado a solo unas calles de la mezquita, donde se encontraban los dos sospechosos fallecidos en su interior.
El FBI, en colaboración con la Policía de San Diego, se mantiene al frente de las investigaciones para esclarecer lo ocurrido y determinar los motivos detrás del ataque. Se busca también conocer si existían señales de radicalización o si se habían presentado amenazas previas contra la comunidad musulmana.
Las autoridades continúan su labor para ofrecer seguridad y apoyo a los afectados, mientras la comunidad se recupera de este violento suceso que ha marcado un oscuro capítulo en San Diego.
Con información de mimorelia.com

