La Fiscalía General de la República (FGR) investiga una de las redes de contrabando de combustible más grandes en México, pero no ha imputado a ningún funcionario público. La investigación está centrada en la carpeta de investigación FED/FEMDO/FEIDMHDARV-COAH/0000651/2025, donde se han presentado 90 pruebas que apuntan a la implicación de 25 individuos, incluida la figura del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel.
Datos clave
- Se han presentado 90 pruebas, incluyendo análisis financieros y reportes periciales.
- La red introdujo 18 millones de litros de combustible a través de aduanas de Tamaulipas.
- No se imputan a funcionarios públicos, a pesar de evidencias de corrupción.
La FGR ha reunido evidencias que abarcan reportes periciales y análisis financieros que documentan cómo la organización criminal utilizó infraestructura ferroviaria para importar combustible de manera ilegal, amparado en documentos falsificados. Aunque la ley señala acciones de complicidad por parte de algunos agentes aduanales, su estatus como particulares los excluye de la consideración como funcionarios públicos.
¿Qué significa para el sector aduanal?
La falta de imputación de funcionarios puede tener implicaciones significativas en la confianza del público hacia el sistema aduanero. Este caso subraya la fragilidad del control y la supervisión que se tiene sobre las operaciones aduanales en México, donde la corrupción puede prevalecer sin consecuencias para aquellos en posiciones de autoridad.
¿Qué cambios se podrían establecer?
En el contexto de las preocupaciones sobre la corrupción, se hace urgente que se implementen reformas en el sistema de aduanas y de fiscalización. Las evidencias de irregularidades en la importación de grandes volúmenes de combustible destacan la necesidad de una revisión exhaustiva de los procesos y de quiénes están a cargo de supervisarlos, para prevenir futuros casos de contrabando.
La situación exigirá que la autoridad revisite sus protocolos internos y mejore los mecanismos de supervisión para que los actores que faciliten ilícitos sean efectivamente responsabilizados. Por ahora, la FGR debe seguir investigando para que la red de complicidad no quede en la impunidad.
Con información de proceso.com.mx

