Las Afores en México, que manejan cerca de 488,000 millones de dólares, enfrentan críticas por decisiones de inversión que afectan a aproximadamente 70 millones de cuentas de trabajadores. Inversiones en proyectos poco rentables generan preocupación acerca de su gestión y supervisión.
Los fracasos en algunos proyectos se atribuyen a una evaluación de riesgos insuficiente, según fuentes del sector. Alrededor del 7.6% del capital se destina a instrumentos estructurados, pero más del 90% de estas inversiones no cumple con las expectativas de rendimiento, planteando dudas sobre su efectividad.
El portafolio de las Afores también presenta representaciones problemáticas en el mercado accionario. Se estima que el 15% del portafolio está concentrado en empresas que han mostrado un mal desempeño debido a decisiones corporativas equivocadas, lo que subraya la necesidad de diversificación en la gestión de ahorro pensionario.
Desde su creación en 1997, las Afores han acumulado un crecimiento sostenido, pero la supervisión es insuficiente. La falta de alineación entre los pagos a los gestores y los resultados a largo plazo para los trabajadores genera un desbalance preocupante en el sistema de pensiones.
A pesar de la mayor inversión en deuda gubernamental, la diversificación del portafolio es limitada. En contraste, fondos de pensiones en otros países, como Estados Unidos, han logrado rendimientos más altos gracias a una asignación más amplia a activos alternativos. Para mejorar su desempeño, las Afores deben expandir su enfoque y fortalecer sus relaciones con gestores globales en un mercado competitivo.
Con información de elceo.com

