Ciudad de México, CDMX. - "Los empresarios de este país son sobrevivientes cuyo premio mayor es conseguir mantenerse en pie", declaró Luis Romero Álvarez al presentar su columna en El Observador. En su discurso, Romero enfatiza la falta de apoyo gubernamental y el deterioro del entorno económico para el sector empresarial.
Recientemente, el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, instó a los empresarios a "mover la aguja" para impulsar el crecimiento nacional. Sin embargo, Romero argumenta que este tipo de mensajes denigra el esfuerzo de quienes, pese a las condiciones adversas, operan sus negocios en el país.
El autor plantea que los empresarios continúan enfrentando desafíos significativos: altos impuestos, costos de energía elevados y una burocracia asfixiante. Aun así, ellos se esfuerzan por mantener sus negocios a flote, pagar salarios y cumplir con las obligaciones tributarias. "Este mensaje corresponde más a un agradecimiento y disculpa que a exigir más rendimiento", sostiene Romero.
El empresario destaca que, a diferencia de generaciones anteriores, la actual enfrenta un entorno más hostil, donde el costo de vida y de operaciones se encarece. Esto, sumado a un gasto público en aumento y una demanda de mayores impuestos, crea un clima desfavorable que ahuyenta la inversión.
Romero concluye que, sin un cambio en la percepción y trato hacia los empresarios, la economía no podrá despegar. La ausencia de apoyo activo por parte del Estado y un marco laboral complejo se convierten en impedimentos para el crecimiento deseado.
Con información de elobservador.com.uy

