La semana pasada fue especialmente difícil para Jorge Quiroz, ministro de Hacienda, quien anunció una nueva ronda de endeudamiento por 200 millones de dólares. Este anuncio sorprendió y desató críticas, ya que llegó justo después de la Cuenta Pública del Presidente José Antonio Kast, generando debate sobre el manejo fiscal del gobierno.
La propuesta de endeudamiento se justifica ante temores de una recesión técnica y un tipo de cambio problemático. Quiroz, conocido por su enfoque en la austeridad, se ha visto obligado a recortar promesas de inversión y recaudación fiscal. Expertos como Víctor Maldonado advierten sobre el impacto negativo de estos cambios en la percepción pública hacia el gobierno.
Además, el plan de tributación que antes incluía una invariabilidad de 25 años ahora ofrece un compromiso de 20 años. Esto refleja la realidad de un presupuesto que no se alinea con la creciente incertidumbre económica y que podría estar al borde del colapso. La imagen de guardián de la caja fiscal que alguna vez tuvo Quiroz se está desvaneciendo rápidamente.
El ambiente se complica aún más con la oposición interna que enfrenta. Algunas voces dentro de su propio partido consideran su estrategia poco efectiva, y la presión aumenta a medida que se acercan los plazos y las demandas de financiamiento. Con esto, la pregunta que surge es cuántas más concesiones estará dispuesto a hacer antes de que termine junio.
Mientras tanto, el panorama político en Colombia también ofrece un contraste interesante, donde las elecciones se acercan con un candidato que resuena con la corriente de derecha, similar a la situación actual en Chile. Estas dinámicas regionales mantienen en vilo a los observadores locales, quienes observarán de cerca cómo afectarán a la política interna.
Con información de elmostrador.cl

