Ciudad de México, CDMX. - La nueva reforma laboral que establece una jornada de 40 horas anuales con recortes escalonados de dos horas comenzará a tener un impacto inmediato en las finanzas corporativas. Esto se traduce en un aumento del 2.5% en el costo final de producción si las empresas no ajustan su eficiencia operativa.
Sectores como la manufactura, donde la nómina representa hasta el 60% del costo de producción, serán los más afectados. Entre las industrias vulnerables también se encuentran logística, salud, seguridad y los centros de atención telefónica. Estos sectores presentan particularidades que complican la adaptación a la reducción de horas.
A diferencia de estos, empresas del ámbito tecnológico y servicios en línea parecen estar mejor posicionadas para asumir la nueva carga laboral. Estas organizaciones operan con un modelo de entregas y pueden automatizar muchos de sus procesos, lo que les permitirá mitigar los efectos de la nueva normativa.
En una entrevista, Rolando Blanco, CEO de Pentafon HR Solutions, comentó sobre la percepción de productividad: “La reducción de horas no necesariamente es proporcional a la productividad”. Su opinión resalta la necesidad de reestructurar enfoques y modelos de trabajo en lugar de reducir de manera drástica el número de horas laboradas.
Ante la reforma, muchas empresas han considerado contratar más personal o aplicar recortes en los horarios laborales. Sin embargo, estas decisiones han sido señaladas como inadecuadas por los especialistas, quienes sugieren optar por una planeación de la demanda más estratégica.
A medida que la reforma avanza, las empresas deberán adaptarse y encontrar métodos sostenibles para enfrentar estos nuevos desafíos laborales.
Con información de expansion.mx

