Ciudad de México, CDMX. - El peso mexicano comienza la semana del 7 de septiembre de 2026 cotizando a 16.89 unidades por dólar estadounidense, lo que implica una notable apreciación en el valor de la divisa nacional. Este cambio impacta tanto el poder adquisitivo de las remesas como el costo de las importaciones, elementos clave para la economía del país.
Durante las primeras horas de la jornada, el Banco de México (Banxico) reportó un tipo de cambio FIX de 16.8748 pesos, cifra que no se había registrado desde mayo de 2024. Este fenómeno se debe a la debilidad del dólar a nivel global, influido por cambios en las expectativas respecto a la Reserva Federal de Estados Unidos y una posible pausa en el aumento de tasas de interés.
A nivel de instituciones financieras, el tipo de cambio varía considerablemente en ventanillas. Por ejemplo, el Banco Azteca compra dólares a 16.70 y los vende a 17.44, mientras que Banorte ofrece una cotización de 15.70 para la compra y de 17.20 para la venta, reflejando un competitivo margen que beneficia a los usuarios corporativos.
La apreciación del peso tiene un efecto mixto en la economía. Si bien alivia la inflación al abaratar los productos importados, también reduce el monto de las remesas que reciben las familias, afectando su capacidad de compra en regiones que dependen de estos envíos. Además, los exportadores enfrentan mayores costos en mercados internacionales, lo que podría impactar su competitividad.
La situación actual del tipo de cambio se encuentra bajo constante vigilancia, y se recomienda a los usuarios verificar las tasas en aplicaciones móviles, ya que estas fluctúan a lo largo del día.
Con información de informador.mx

