Fonseca, La Guajira. - En esta localidad, la labor de artistas y gestores culturales se realiza con recursos limitados. Más de 50 familias se ven beneficiadas por programas de formación en vallenato y danzas tradicionales, pero el apoyo institucional continúa ausente. Aunque la comunidad celebra festivales, el respaldo anual necesario para preservar estas tradiciones no se materializa.
La Fundación Luis Enrique Martínez “El Pollo Vallenato” ha sido clave en la enseñanza musical, acercando a niños y jóvenes al legado del vallenato. Sin embargo, su presidente destaca que el financiamiento escaso complica la continuidad de sus actividades. Este planteamiento se ha vuelto común entre quienes buscan transmitir la cultura a nuevas generaciones.
Delmer Pérez Campuzano, presidente de la Fundación Cultural Higuitos y Cayenas La Guajira, comparte una experiencia similar. "En el 95 % de mis proyectos me he encontrado con puertas cerradas", señala. La necesidad de apoyo se amplifica cuando aquellos que intentan formar a los jóvenes deben recurrir a sus propios recursos para evitar que los espacios de aprendizaje desaparezcan.
Estos esfuerzos no son únicos. Otros colectivos como Mi Afroherencia y Cultura y Educar Baila también luchan por mantener vivas las tradiciones en el municipio. Sin embargo, se enfrentan al desafío de que su trabajo sólo es reconocido temporalmente durante festivales, donde a menudo son llamados para enriquecer el evento sin recibir la visibilidad y el apoyo que merecen.
En la actualidad, gestores culturales resaltan que la cultura no debe ser utilizada solo para embellecer actos protocolarios. Los espacios de aprendizaje y los recursos sostenibles son esenciales para fortalecer la identidad de Fonseca y asegurar la transmisión de su vasta riqueza cultural.
Con información de prensamercosur.org

