México enfrenta una nueva crisis en su sistema energético, al depender en más del 75% de gas natural importado de Estados Unidos. La reciente interrupción del 20% de este suministro, generada por una contingencia climática y un mantenimiento programado en Texas, destacó la vulnerabilidad del país. Cuitláhuac García, director general del Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas), confirmó que esta situación se presentó hace una semana, lo que generó alarmas entre las autoridades.
García aseguró en Palacio Nacional que a pesar de la “situación crítica”, el país pudo afrontar la crisis gracias a la coordinación de diversas áreas, incluida Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE). "No tenemos almacenamiento, pero a través de estas estrategias podemos solventar y podríamos tener hasta tres días de reservas", afirmó. Sin embargo, fuentes del sector informaron que este corte fue producto de una falla técnica en un gasoducto.
No es la primera vez que el cierre de importaciones de gas natural pone en alerta a México. En febrero de 2021, una tormenta invernal en Texas provocó un apagón eléctrico que afectó a 4.5 millones de personas y causó pérdidas económicas por cerca de 3 mil millones de dólares. A pesar de los esfuerzos del Gobierno de Claudia Sheinbaum por disminuir esta dependencia, las importaciones han aumentado. En julio de 2023, México importó un promedio de 7,314 millones de pies cúbicos diarios.
El país requiere más de 9,500 millones de pies cúbicos diarios de gas natural, mientras que la producción de Pemex solo alcanza los 2,300 millones. Ante este panorama, el Gobierno está considerando incrementar la producción nacional, incluyendo la reactivación del fracking, a pesar de sus controversias ambientales. A corto plazo, el país podría depender de importaciones, con solo tres días de reservas disponibles en caso de una emergencia, lo que subraya la urgencia de medidas efectivas para garantizar la autosuficiencia energética.
Con información de elpais.com

