Buenos Aires, Argentina. - La Estación Central de Buenos Aires, ubicada a pocos metros de la Casa Rosada, fue consumida por un voraz incendio el 14 de febrero de 1897. La terminal ferroviaria, en funcionamiento desde 1872, quedó reducida a escombros en apenas dos horas, marcando el final de un ícono del transporte en la ciudad.
El fuego se desató alrededor de las 19:25 y, debido a la construcción de madera del edificio, se propagó rápidamente. La estación era la principal conexión de trenes hacia destinos del norte, oeste y sur del país, con varias compañías operando en sus instalaciones.
Antes del incendio, la estación había sido inaugurada como una solución para centralizar los servicios de transporte ferroviario en el centro de la ciudad. Situada en el Paseo de Julio, la terminal facilitaba el enlace con el puerto cercano y otros puntos de la metrópoli. Sin embargo, la llegada del nuevo puerto en la década de 1890 cambió su relevancia y generó una transformación urbana que cuestionaba la continuidad de las vías ferroviarias como un obstáculo para el desarrollo.
La decisión de no reconstruir la estación fue tomada por el Gobierno nacional tras el incendio, resultando en el cierre de sus operaciones. Aunque se intentó establecer instalaciones temporales, las autoridades municipales ordenaron su desmantelamiento. Actualmente, el terreno que una vez albergó la Estación Central está transformado en un área verde junto a la Casa Rosada, sin rastros visibles del emblemático edificio.
Con información de canal26.com

