Ciudad de México, CDMX. - María Ignacia Rodríguez de Velasco y Osorio, conocida como la "Güera" Rodríguez, fue una figura clave en la política mexicana a principios del siglo XIX. Enfrentó a la Santa Inquisición el 22 de marzo de 1811, acusada de herejía por sus vínculos con el insurgente Miguel Hidalgo y Costilla. Su defensa en la sede inquisitorial reveló la crítica a los moralismos de sus acusadores, resaltando la corrupción en la que estaban inmersos.
La "Güera" Rodríguez fue reconocida por su influencia sobre Agustín de Iturbide, participando en negociaciones para la independencia de México al facilitar la comunicación con el virrey Apodaca y enviados de España. Adolfo Arrioja Vizcaíno la consideró la primera mujer en ejercer poder en el país sin haber sido electa, gracias a su acceso a documentos confidenciales y su experiencia en los círculos de poder virreinales.
Considerada una mujer notoria de su época, su relación con Iturbide la convirtió en una figura controversial. A pesar de las condenas que enfrentó, su habilidad para navegar en la política la distinguió de otras mujeres de su tiempo, que se limitaban a roles domésticos o religiosos. Después de su fallecimiento, su familia destruyó gran parte de la documentación que atestiguaba su actividad, en parte por los escándalos amorosos que la rodearon, al igual que su hija, quien también fue vinculada con un presidente.
Un ejemplo de sus acciones fue su gestión de una carta deFernando VII en 1820, donde se solicitaba la búsqueda de un caudillo con popularidad militar. La "Güera" recibió la carta y se la mostró a Iturbide, quien, tras leerla, la devolvió a ella, revelando la delicadeza del contenido.
Actualmente, su legado se mantiene como un tema de estudio en la historia política de México, donde su papel continúa siendo revalorizado.
Con información de zocalo.com.mx

