Guadalajara, Jalisco. - La actual crisis de agua contaminada en la zona metropolitana de Guadalajara afecta a aproximadamente 45% de la población, quienes enfrentan cortes de agua de dos a tres días por semana. Esto se debe a la incapacidad de la Planta Potabilizadora de Miravalle para tratar el agua proveniente del canal de Las Pintas, que tiene niveles alarmantes de contaminación.
El sistema antiguo de acueducto que conduce el 20% del agua consumida en la metrópoli ha sido severamente deteriorado. Investigaciones recientes muestran la presencia de coliformes fecales y metales pesados, lo que lo convierte en "agua imposible de potabilizar", según el investigador Juan Pablo Macías. La situación, que data desde los años 70 cuando ocurrieron las primeras mortandades masivas de peces, ha ido empeorando por descargas irregulares de aguas residuales.
Enrique Enciso, fundador del colectivo Un Salto de Vida, afirmó que la contaminación de estos cuerpos acuáticos es consecuencia de permitir que empresas e industrias descarguen desechos sin control. Si bien el gobierno estatal ha cerrado las compuertas del sistema antiguo desde el pasado 7 de octubre, la falta de monitoreo y sanciones efectivas para quienes contaminan persiste.
Ante esta situación, el Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) debe asumir su responsabilidad en la vigilancia y mantenimiento del sistema. La respuesta actual implica una reducción del 20% en el suministro de agua, y la implementación de un esquema de tandeos que podría durar al menos seis meses, hasta que se modernicen los equipos de potabilización.
Según expertos, las soluciones implementarían medidas nuevas como la construcción de un bypass que envíe el agua directamente a la planta. Ahora, la comunidad enfrenta la presión de garantizar un acceso seguro al agua, mientras se buscan opciones efectivas para restaurar la calidad del agua en la región.
Con información de eluniversal.com.mx

