Ciudad de México, CDMX. - En mayo de 1990, Juan Gabriel ofreció una serie de cuatro conciertos en el Palacio de Bellas Artes que redefinieron el concepto de entretenimiento en México. Los boletos alcanzaron precios de hasta 300 mil pesos viejos, una suma considerable en ese entonces, reflejando el fervor del público por ver al "Divo de Juárez".
Los precios de las entradas variaron según la ubicación. Las zonas generales y los pisos superiores tenían un costo desde 70 mil pesos viejos, mientras que las zonas intermedias se ofrecían entre 150 mil y 200 mil pesos viejos. Los asientos preferentes, donde se ubicaron figuras destacadas de la sociedad y política, llegaron a costar hasta 300 mil pesos viejos. La demanda fue tan intensa que la taquilla colapsó rápidamente.
Pese a las críticas de algunos intelectuales que consideraban la presentación un "sacrilegio" para la alta cultura, los boletos se vendieron en un tiempo récord. La revendedora actividad también se desató, con precios que se dispararon hasta un millón de pesos viejos en el área de Luneta, sin disuadir a los interesados.
Al ajustar los precios de las entradas por la reforma monetaria de 1993, los precios actuales equivalen a aproximadamente 1,200 a 1,500 pesos para una entrada económica, y hasta 6,500 pesos mexicanos para las más exclusivas. Comparado con los precios de conciertos actuales, ver a Juan Gabriel en aquel recinto emblemático parece una oportunidad excepcional.
Desde aquellos conciertos, Juan Gabriel ha dejado una huella indeleble en la historia de la música mexicana, convirtiendo su presentación en una experiencia inolvidable para su público.
Con información de excelsior.com.mx

