Torreón, Coahuila. - Fernando Araujo, investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila, afirmó que el ataque en la secundaria del ejido La Unión no debe ser catalogado como un hecho aislado, y su análisis debe implicar un enfoque en las estructuras sociales que lo propician. Este evento se suma al contexto de agresiones escolares que han marcado la historia reciente de la región.
El ataque, que ocurrió el jueves, es el segundo incidente de este tipo en Torreón. Araujo enfatizó que fenómenos sociales en torno a la violencia requieren de atención concreta por parte de las autoridades. El fiscal de Coahuila, Federico Fernández, señaló que el posible móvil de la agresión es la idolatría hacia figuras que han cometido actos violentos anteriormente en otros lugares del mundo.
El investigador destacó la necesidad de crear políticas públicas eficaces como una forma de abordar el problema. “Estas situaciones solamente se controlan con políticas públicas, entonces hay una corresponsabilidad en ese sentido”, precisó. Asimismo, Araujo puso de manifiesto el vacío que sienten algunos jóvenes dentro de las instituciones educativas, lo que podría llevar a reacciones violentas e identidades distorsionadas.
Este ataque recuerda un episodio anterior ocurrido en enero de 2020, cuando un menor de 11 años causó la muerte de una maestra en el colegio Cervantes de Torreón, provocando heridas a varias personas antes de quitarse la vida. En aquel caso, también se identificó una conexión con la estética de otros ataques a nivel internacional.
La comunidad está en estado de conmoción tras el reciente suceso. Nahum Nevárez, hermano de la maestra Nedi Edit, quien perdió la vida, expresó su consternación por la tragedia. La institución educativa debe reflexionar sobre su papel y la atención que brinda a todos sus estudiantes.
Con información de eluniversal.com.mx

