México. - La Auditoría Superior de la Federación (ASF) identificó un esquema de corrupción en el Instituto Nacional Electoral (INE), donde se han detectado irregularidades que involucran más de 63 millones de pesos. Este hallazgo se realizó tras una auditoría forense a la Cuenta Pública correspondiente al primer año de gestión de Guadalupe Taddei como consejera presidenta del INE.
La auditoría reveló que la empresa Comercializadora JVLY recibió una adjudicación directa por 63.2 millones de pesos para suministrar materiales de simulacro electoral. Sin embargo, casi de inmediato, transfirió la totalidad de los fondos a nueve empresas y una persona física sin fundamento contractual. Esta serie de movimientos generó dudas sobre la legalidad y la transparencia del proceso de contratación.
Entre las inconsistencias halladas, destaca que la empresa adjudicada reportó una plantilla laboral que nunca existió. Presentó documentación ante el INE afirmando contar con 76 empleados, ninguno de los cuales estaba registrado en el Instituto Mexicano del Seguro Social. Las visitas de supervisión realizadas por el INE se llevaron a cabo en instalaciones no relacionadas con JVLY, lo que refuerza la sospecha de simulación.
El rastro del dinero apuntó a una red que justificó los desembolsos como préstamos informales, permitiendo el flujo de recursos a Sociedades Financieras de Objeto Múltiple. Se evidenció también una manipulación en la investigación de mercado, donde una de las empresas beneficiarias transfirió fondos a otra que concurrió en el proceso de selección.
La ASF emitió pliegos de observaciones que superan los 66 millones de pesos y ha enviado los detalles al Servicio de Administración Tributaria y al Instituto Mexicano del Seguro Social para iniciar auditorías contra las empresas implicadas. La auditoría también se extiende a un pago de casi 794 millones de pesos a Talleres Gráficos de México por servicios que no fueron debidamente prestados.
Con información de rcgmedia.mx

