Ciudad de México, CDMX. - Felipe Calderón Hinojosa, expresidente de México, se pronunció este viernes tras la decapitación de su estatua en el Complejo Cultural Los Pinos, ocurrida durante una protesta de extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro (LyFC). Calderón calificó el acto como un delito y aseguró que representa más sobre quienes la destruyeron que sobre su figura.
En una entrevista en Fórmula, Calderón consideró que los manifestantes son “intolerantes” y buscan desviar la atención de problemas importantes en el país. Afirmó que este incidente refleja un clima de “violencia, agresión y hostigamiento” hacia quienes piensan diferente en México. Además, cuestionó la falta de resguardo de la escultura, que estuvo un año expuesta sin protección tras sufrir daños por un árbol.
La presidenta Claudia Sheinbaum condenó el ataque y la forma en que los manifestantes ingresaron a Los Pinos, afirmando que "no debe haber violencia". No obstante, Calderón replicó que era responsabilidad de la presidenta prevenir tales incidentes y recordó que la seguridad del lugar está a cargo del Ejército.
Los manifestantes llegaron al complejo cultural tras la participación de Calderón en un foro sobre democracia, donde criticó al actual gobierno y advirtió sobre un regreso a prácticas autocráticas. Durante la protesta, uno de los participantes golpeó la cabeza de la escultura con la placa conmemorativa, provocando su decapitación.
Las tensiones entre Calderón y los extrabajadores de LyFC se remontan a la extinción de la empresa en 2009, lo que dejó a más de 45,000 trabajadores sin empleo. Calderón mantiene que su papel en el gobierno no fue en contra del país, sino enfrentando al crimen organizado. Por el momento, no se han anunciado acciones legales contra los manifestantes que vandalizaron la estatua.
Con información de elpais.com

