Bogotá, Colombia. - La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) imputó a diez exintegrantes de los bloques Sur y Oriental de las Farc-EP por crímenes de lesa humanidad y de guerra cometidos contra cinco pueblos indígenas de la Amazonía y la Orinoquía entre 1996 y 2016. La investigación identificó 96 conductas delictivas y documentó 1,134 víctimas, de las cuales 598 corresponden al bloque Sur y 536 al bloque Oriental.
Los imputados son Milton de Jesús Toncel Arredondo, Jaime Alberto Parra Rodríguez, Julián Gallo Cubillos, Elmer Caviedes y otros seis. La JEP establece que los crímenes contra los pueblos indígenas incluían ataques a líderes y autoridades tradicionales a quienes consideraban opositores, resultando en homicidios, masacres y desplazamientos forzados.
La Sala de Reconocimiento de Verdad identificó dos patrones de macrocriminalidad. El primer patrón se relaciona con crímenes que vulneraron la autodeterminación, cultura y autonomía de los pueblos indígenas. Esto incluye una masacre en el resguardo San Luis, donde fueron asesinados siete miembros de la comunidad en 1997.
El segundo patrón aborda crímenes cometidos durante las hostilidades, con el uso de minas antipersonal en territorios indígenas. Un caso destacado fue el de María Eloísa Yaiguaje Payaguaje, quien murió al activar uno de estos artefactos en 2012. Estos actos, documentados por la JEP, socavaron la vida comunitaria y redujeron las estructuras de gobierno indígena.
Actualmente, la JEP continúa con su labor investigativa y enfrenta recortes significativos en su presupuesto para el año 2027.
Con información de elpais.com.co

