La Paz, Bolivia. - El Gobierno de Estados Unidos ha restringido las visas de 40 ciudadanos bolivianos, entre ellos dos diputados nacionales, jueces y exautoridades policiales, como parte de una nueva medida anunciada por el Departamento de Estado. La decisión, firmada por el secretario de Estado, Marco Rubio, se produce en medio de un endurecimiento de la política estadounidense respecto a la corrupción y el narcotráfico en la región.
Rubio destacó que esta acción continúa los compromisos adquiridos en la Cumbre de Doral de marzo pasado y en la declaración de la iniciativa Escudo de las Américas del 22 de septiembre. La lista incluye a figuras como los diputados Rafael Darío López Mercado, de Libre, y Rolando Santos Pacheco Chávez, de Alianza Popular, así como exfuncionarios de la Fiscalía y la Policía.
La medida, amparada en el artículo 212 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, también afecta a los familiares de los implicados, ampliando el total a 40 sancionados. Los dirigentes bolivianos han exigido renuncias, incluyendo la del diputado López, quien promete defender su honor y presunción de inocencia. Por su parte, Pacheco ha declarado que sus manos están limpias y se ha mostrado dispuesto a cooperar en cualquier investigación.
El anuncio provocó una reacción inmediata en el ámbito político boliviano. El expresidente Jorge Quiroga y el gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, solicitaron la separación de López de la Cámara Baja. La gobernadora en ejercicio, Paola Aguirre, también instó a los diputados a renunciar, lo que generó un clima de tensión política en el país.
Por su parte, el presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Rómer Saucedo, pidió renuncias dentro del sistema judicial, lo que resultó en la salida del presidente del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, Aldo Ismael Quezada. Este episodio refleja el impacto que la medida estadounidense está teniendo en la política y la justicia en Bolivia.
Con información de eldeber.com.bo

