Chihuahua, Chihuahua. - La vinculación a proceso del ex fiscal César Jáuregui ha puesto en el centro de la polémica a la gobernadora Maru Campos, afectando su imagen y la del Partido Acción Nacional (PAN) en un momento crítico, cuando se vislumbra el proceso electoral de 2027. La situación se ha intensificado debido a las acusaciones de traición a la patria que han surgido en su contra, aunque no cuentan con un respaldo jurídico sólido.
La vinculación de Jáuregui, quien ha estado implicado en actos de corrupción, ha desencadenado una reacción adversa hacia Campos. A pesar de sus intentos por desmarcarse de su excolaborador, las percepciones de traición y de un pacto con la Presidencia han comenzado a calar hondo entre la opinión pública. Las críticas continúan, sobre todo en cuanto a su credibilidad tras años de cercanía con Jáuregui, y su postura actual contrasta con su discurso anterior.
“Ella no puede alegar desconocimiento de las actividades irregulares que se le atribuyen a su ex fiscal”, afirmaron analistas políticos. La incertidumbre sobre su futuro político crece mientras Campos trata de mantener su imagen pública mediante giras y apariciones mediáticas. Sin embargo, el escándalo podría desangrar lentamente al PAN en Chihuahua, que ya enfrenta desafíos significativos.
Por ahora, la gobernadora se encuentra en una posición delicada, con el impacto de esta situación aún por determinarse conforme avance el proceso judicial. La próxima etapa del caso está programada para los próximos meses, lo que podría alterar aún más la dinámica política en el estado.
Con información de ejecentral.com.mx

