Ciudad de México, CDMX. - El excontralmirante Fernando Farías Laguna fue vinculado a proceso en México por delincuencia organizada, tras su llegada al país el 21 de agosto, después de ser expulsado de Argentina. Se le acusa de formar parte de una red de huachicoleo que generó ganancias cercanas a 640 mil millones de pesos.
El proceso en su contra fue iniciado por la jueza de control Alejandra Ramírez de la Vega, quien impuso prisión preventiva y fijó cuatro meses para la investigación complementaria. Hasta el momento, se han asegurado bienes que afectan a la organización por más de 340 millones de pesos, incluyendo 86 pipas, 29 autotanques y tres inmuebles.
La investigación ha sido opacada por la aparente imposibilidad de localizar al almirante José Rafael Ojeda Durán, exsecretario de Marina durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, quien es considerado testigo clave. La Fiscalía General de la República (FGR) ha manifestado no saber su paradero, aunque se argumenta que instituciones como la Secretaría de Marina deben tener información precisa sobre él debido a su puesto.
Fernando Farías Laguna, tras su arresto, también se asoció con agencias estadounidenses como el FBI y la DEA, que están interesadas en información sobre dicha red de huachicoleo. Las investigaciones han revelado la complejidad del esquema, que requería la participación de diferentes autoridades y entidades para operar en el contrabando de combustible, y a esta estructura se le atribuye la importación de al menos 31 buques bajo este modus operandi en los últimos años.
Como parte del proceso, se ha conocido que al contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar, primer denunciante de esta corrupción, fue asesinado luego de advertir sobre la trama. La situación destaca la necesidad de esclarecer quiénes son los verdaderos responsables detrás de esta operación.
Con información de razon.com.mx

