La noche del jueves, el estado de Florida llevó a cabo la ejecución de Richard Knight, un hombre de 47 años que pasó más de dos décadas en el corredor de la muerte. Knight fue condenado en 2002 por el asesinato de Odessia Stephens y su hija de cuatro años, Hanessia Mullings.
Richard Knight había estado viviendo en la casa de su primo en Coral Springs, donde también se encontraban sus víctimas. La relación entre Knight y Stephens era tensa, y una discusión culminó en un ataque mortal en el que Knight apuñaló a la madre y agredió a la niña. El jurado lo halló culpable de asesinato en primer grado.
La ejecución se realizó en la Prisión Estatal de Florida, donde Knight dejó un mensaje final agradeciendo a Yahvé antes de recibir la inyección letal. Fue declarado muerto a las 6:13 de la tarde, tras una agonía que duró aproximadamente diez minutos.
Hans Mullings, pareja de Stephens y padre de Hanessia, presenció la ejecución. Expresó que, aunque el dolor persiste, hay un sentido de cierre. Las hermanas y la madre de Odessia también compartieron su alivio en un comunicado, destacando que, aunque no se llena el vacío que dejaron sus seres queridos, pueden comenzar a honrar sus memorias.
Este evento es significativo para Florida, donde se han llevado a cabo siete ejecuciones en lo que va del año. El gobernador Ron DeSantis ha supervisado más ejecuciones en un solo año que cualquier otro desde que se reinstauró la pena de muerte en 1976. Florida ya tiene programada una octava ejecución para el próximo junio.
Con información de elimparcial.com

