Ciudad de México, CDMX. - La estatua del expresidente Felipe Calderón Hinojosa fue decapitada por miembros del Sindicato Mexicano de Electricistas en Los Pinos, un hecho que genera controversia y refleja la polarización del actual entorno político en el país. Calderón, en una entrevista, hizo referencia al acto como un intento de provocar su reacción y recordó que la figura había permanecido tirada desde julio pasado tras el derribo causado por un árbol.
El exmandatario expresó su descontento al afirmar que "la estatua dice muy poco de mí, pero dice muchísimo de quiénes son ellos, unos miserables". Calderón criticó la actual administración, mencionando que no hay un gobierno que garantice la protección de bienes ni de personas, citando al escritor peruano Mario Vargas Llosa y calificando la situación en el país como "la dictadura perfecta".
En este contexto, Calderón señaló que la vandalización busca desviar la atención de problemas graves en el país, como el caso de Amílcar Olán, señalado por tráfico de influencias, y la creciente violencia contra periodistas.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo condenó el hecho, destacando que es inaceptable cualquier acto de violencia. Calderón comentó al respecto: "me parece muy bien, la verdad, qué bueno que la Presidenta esté en contra del hecho, me parece un paso positivo". Sin embargo, destacó que la estatua había estado en el abandono por más de un año, deslindando responsabilidades sobre su estado.
El expresidente remarcó que la impunidad está creciendo en México, manifestando que la falta de consecuencia para quienes violan la ley puede llevar a un desbordamiento del crimen.
Con información de eluniversal.com.mx

