De nuevo, el ámbito político se conmocionó al conocerse que dos gobernadores mexicanos, Maru Campos de Chihuahua y Rubén Rocha de Sinaloa, deberán rendir cuentas a la Fiscalía General de la República (FGR). Campos ha sido notificada para comparecer el miércoles 27 de mayo a las 10:00 horas, en medio de una investigación sobre un "narco laboratorio". Rocha enfrenta acusaciones en Estados Unidos junto a nueve ex funcionarios por vínculos con el narcotráfico.
Las tensiones son palpables, y la Fiscal Ernestina Godoy ha sido objeto de críticas. Existen dudas sobre la imparcialidad de los procesos y muchos consideran que estas acciones pueden estar influenciadas por la próxima contienda electoral de 2027, así como la reunión reciente entre Claudia Sheinbaum Pardo, Presidenta de México, y altos funcionarios estadounidenses.
Maru Campos ha sido acusada de traición a la Patria, mientras los panistas y priistas la defienden, señalando la situación como una persecución política. Por otro lado, Rubén Rocha se encuentra en un limbo, debido a que en Estados Unidos enfrenta serias denuncias. La Cuarta Transformación exige pruebas, mientras que sus opositores avivan rumores sobre un posible apoyo criminal en su ascenso al poder.
Esta situación política deja a los ciudadanos con una sensación de incertidumbre, en un contexto donde el país enfrenta desafíos cruciales como el combate al crimen organizado y problemas económicos. La disputa parece ser más un juego de estrategias políticas que una respuesta efectiva a las necesidades de la población.
Con información de elimparcial.com

