El gobierno de Gustavo Petro concluye sin haber construido nuevas cárceles, un área crítica del sistema penitenciario, que se enfrenta a un déficit significativo en infraestructura y personal. La administración saliente dejó una situación compleja al próximo presidente, Abelardo De La Espriella.
## Datos clave - Cuándo: El mandato de Gustavo Petro finaliza en 2026. - Quién: Gustavo Petro y Abelardo De La Espriella, presidente electo. - Dónde: Colombia. - Cuántas cárceles: Ninguna nueva cárcel entregada durante el mandato. - Déficit: 5.142 necesidades de infraestructura penitenciaria sin atender.
Durante su gestión, la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (Uspec) reportó un aumento del hacinamiento del 7% y un avance del 0% en la construcción de nuevas instalaciones. La meta era crear más de 7 mil nuevos cupos, pero solo se han ejecutado proyectos en condiciones insuficientes y con retrasos. El presupuesto requerido para atender las necesidades del sistema penitenciario no ha sido asignado adecuadamente, lo que agrava el problema, ya que muy pocos de los 5,412 requerimientos pueden ser atendidos.
## ¿Cuáles son las consecuencias de la falta de nuevas cárceles? La ausencia de nuevas prisiones genera un aumento del hacinamiento, afectando las condiciones de reclusión y poniendo en riesgo los derechos humanos de los internos. La Uspec ha indicado que se requieren alrededor de 3.9 billones de pesos para cerrar las brechas de infraestructura, una carga significativa para el nuevo gobierno.
## ¿Qué medidas tomará el nuevo gobierno? Abelardo De La Espriella, quien asumirá la presidencia, se ha comprometido a realizar cambios en el sistema penitenciario, incluida la construcción de "megacárceles". Entre los proyectos en marcha, destaca la cárcel de Riohacha, con un avance del 85% y prevista para abrir a finales de este año, lo que podría agregar 1,722 cupos al sistema.
El nuevo gobierno deberá abordar urgentemente la insuficiencia presupuestaria y ejecutar proyectos pendientes para mejorar la infraestructura, ya que el estado actual limita la capacidad de respuesta ante las necesidades del sistema penitenciario.
Con información de eltiempo.com

