Bucaramanga, Santander. - En una operación que involucra ocho diligencias, la Fiscalía colombiana ha intervenido diversas instalaciones y socavones dedicados a la minería ilegal en la región del páramo de Santurbán. Esta actividad delictiva, que genera más de 1.200 millones de pesos mensuales, habría contaminado fuentes de agua claves para el abastecimiento del acueducto de Bucaramanga, incluyendo la quebrada La Baja y el río Suratá.
Las acciones de allanamiento fueron realizadas por unidades de la Dirección de Carabineros de la Policía Nacional y el Ejército Nacional, abarcando áreas en la vereda Angosturas de California y en plantas ubicadas en municipios como Suratá y Matanza. Durante estas intervenciones se confiscó un total de 92 millones de pesos en efectivo, 211 gramos de oro en forma de amalgama, y 114 gramos en joyas, además de 200 kilogramos de cianuro y 1.902 gramos de mercurio, compuestos peligrosos utilizados en la extracción del mineral.
A esto se suma el hallazgo de 120 kilogramos de explosivo tipo ANFO, junto con cordones detonantes y detonadores, evidenciando las tácticas empleadas para la explotación minera ilegal. Este oro, según las primeras indagaciones, sería distribuido en comercios seleccionados de Bucaramanga y Bogotá.
Una fiscal de la Dirección Especializada para los Delitos contra los Recursos Naturales y el Medio Ambiente destacó que se ha obtenido la legalidad sobre los elementos incautados y se procederá a identificar a los responsables de esta operación delictiva. La extracción de recursos en áreas protegidas pone en riesgo no solo el medio ambiente, sino también la salud de las comunidades cercanas.
Con información de hoydiariodelmagdalena.com.co

