Ciudad de México, CDMX. - La Asociación Nacional de Magistrados de Circuito y Jueces de Distrito del Poder Judicial de la Federación (Jufed) afirmó que, un año después de la implementación de la reforma judicial, el nepotismo y las designaciones por vínculos familiares en el ámbito judicial no han sido erradicados. Un análisis de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) reveló que el 71% de los integrantes de la nueva Sala Superior del Tribunal Electoral tienen parientes que ocupan cargos en el servicio público.
De los tres magistrados del Tribunal de Disciplina Judicial (TDJ), dos tienen vínculos familiares con funcionarios públicos. La situación es similar en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), donde cinco de sus nueve ministros tienen al menos un familiar en el gobierno o que ha recibido contratos públicos. La Jufed destacó que el caso más alarmante es el de la ministra Lenia Batres Guadarrama, quien cuenta con cinco parientes en cargos públicos.
La asociación subrayó que los lazos familiares no deberían ser un impedimento para acceder a un puesto en el servicio público, siempre que las personas cumplan con los requisitos legales. Sin embargo, enfatizó que el combate al nepotismo fue un argumento central para justificar la reforma que, según la evidencia, no ha logrado eliminar los vínculos familiares en el ejercicio del poder. “Es necesario que en los cargos públicos se seleccione a personas con mérito y experiencia, sin que la cercanía familiar predomine”, declaró la Jufed.
Por lo tanto, la situación actual refleja que la lucha contra el nepotismo necesita reforzarse para garantizar la profesionalización en el sistema judicial. La Jufed mantiene su postura de que las reformas deben enfocarse en asegurar la llegada de perfiles competentes a los cargos públicos, al margen de cuestiones familiares.
Con información de eluniversal.com.mx

