San Luis Potosí, San Luis Potosí. - Una madre se manifestó afuera del Jardín de Niños 20 de Noviembre, demandando avances en la investigación por actos violentos que presuntamente afectaron a su hija de cuatro años, diagnosticada con trastorno del espectro autista en grado 2. La madre, Berenice Salas, relató que la situación se hizo evidente a finales de febrero, cuando su hija comenzó a compartir experiencias angustiosas.
La pequeña habría sufrido aislamiento durante actividades grupales y, en ocasiones, obligada a sentarse en el suelo, manifestando que recibió golpes y jalones si no seguía instrucciones. Estas inquietantes conductas llevaron a Berenice a buscar apoyo profesional, realizando diversas denuncias a instancias correspondientes.
Berenice inició acciones legales el 3 de marzo, contactando primero a la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes y luego a la Fiscalía, donde el caso fue canalizado a derechos humanos. Sin embargo, la Fiscalía ha indicado que la falta de información por parte de las autoridades educativas ha retrasado el procedimiento. Similarmente, la docente implicada ya había enfrentado denuncias previas que no resultaron en sanciones.
En la protesta, la madre expresó que la respuesta de la dirección escolar fue insatisfactoria. Aunque la docente fue retirada del grupo, continuó en el plantel, lo que causó incomodidad a la menor. A pesar de los cambios positivos en la niña, tras ser asignada a otro grupo, Berenice solicita la separación definitiva de la docente y la directora por permitir que la situación se prolongara sin una acción efectiva.
Las autoridades educativas deben entender la gravedad de estos incidentes y actuar con seriedad ante el bienestar de los niños en el sistema educativo. La madre destaca que su lucha no es solo por su hija, sino por todos los niños que pueden estar en situaciones similares.
Con información de sanluis.eluniversal.com.mx

