Ciudad de México. - La Unión Nacional de Maquineros, que agrupa a más de 110 mil familias, defiende la legalidad de su actividad y rechaza la estigmatización al asegurar que operan con los permisos necesarios. María de la Luz Cabañas, una de las operadoras, denunció que su gremio ha sido calumniado a lo largo de los años, afirmando que su trabajo es honesto y digno.
Cabañas indicó que, a diferencia de quienes operan fuera de la ley, ellos cumplen con la legalidad. “Mis hijos saben reparar una máquina; es un trabajo que dignifica”, afirmó. La organización argumenta que las máquinas de pinball no dependen del azar, ya que los jugadores interactúan con ellas y pueden influir en el resultado.
Además, han denunciado la constante vigilancia de las autoridades, quienes, según indican, llevan a cabo operativos en sus establecimientos a pesar de que presentan la documentación adecuada. “Los locales clandestinos no son molestados, y por ello insistimos en que somos un gremio de trabajo honesto”, afirmó Araceli Gutiérrez Caballero, presidenta de la UNAMA.
A pesar de contar con un juicio de amparo que busca desincorporar artículos de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, los maquineros sienten el peso de la represión. Alicia Pineda, trabajadora de uno de estos locales, expresó su temor ante los operativos, incluso reportando casos en que agentes han sembrado drogas para justificar detenciones.
Al cierre, el gremio exige el cese de violaciones a sus derechos y espera que el análisis legal de su actividad derive en un cambio que proteja su fuente de ingresos.
Con información de nmas.com.mx

