El senador Clemente Castañeda, coordinador de Movimiento Ciudadano, presentó una iniciativa para garantizar condiciones adecuadas para mujeres y sus hijos en centros penitenciarios. Esta propuesta surge ante la presencia de 280 infantes, menores de seis años, que viven con sus madres en reclusión en México.
Datos clave
- Cuándo: 2025, cierre del censo.
- Cuántos: 280 menores de seis años conviven con sus madres en prisión.
- Mujeres embarazadas: 146 en centros penitenciarios.
- Infraestructura: Solo el 39.1% de los penales tiene espacios materno-infantiles.
- Derechos: La Ley Nacional de Ejecución Penal reconoce el derecho a la maternidad y lactancia.
Castañeda explicó que la Ley Nacional de Ejecución Penal consagra el derecho de las mujeres a mantener a sus hijos menores de tres años en su custodia, además de recibir atención adecuada durante el embarazo y lactancia. Sin embargo, las condiciones actuales reflejan un gran déficit en la infraestructura disponible para atender estas necesidades.
De los 184 centros penitenciarios destinados a mujeres o mixtos en el país, únicamente un 39.1% cuenta con salas de parto y áreas de lactancia. También se evidencia que solo el 36.4% tiene espacios para que las madres y sus hijos pernocten juntos, mientras que apenas el 33.7% ofrece instalaciones para la educación integral de los menores.
¿Qué propone Clemente Castañeda para el sistema penitenciario?
El senador propone exhortar a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, así como a los sistemas penitenciarios de cada entidad, a adoptar medidas concretas. Estas incluyen la creación de salas de parto y áreas de lactancia adecuadas, además de espacios para hospedaje conjunto de madres e hijos y centros de desarrollo infantil.
¿Cómo impacta la falta de infraestructura en las madres y niños?
La carencia de servicios materno-infantiles en las cárceles afecta gravemente el bienestar de las madres y sus hijos. Castañeda subrayó que estas situaciones reflejan una política penitenciaria centrada en las necesidades masculinas, ignorando las particularidades que enfrentan las mujeres en situaciones de reclusión.
El siguiente paso en este proceso es el análisis y posible aprobación de la propuesta, la cual busca transformar la experiencia penitenciaria para las mujeres y sus hijos, asegurando un entorno más digno y respetuoso de sus derechos.
Con información de elmanana.com

