En un entorno marcado por la vulnerabilidad, una nueva asociación civil ha surgido en honor a Bernardo Bravo, enfocándose en el apoyo a personas desplazadas y, especialmente, a la niñez en riesgo. La organización tiene como objetivo promover la paz en un área donde los conflictos han afectado severamente a sus habitantes.
La presidenta de la asociación, Amelí Navarro Lepe, subraya que la verdadera paz va más allá del silencio. Se trata de empoderar a las personas para que trabajen su tierra con dignidad y sin miedo a ser perseguidas por alzar la voz contra lo que consideran injusto. Este enfoque es clave en la lucha por un cambio real en la comunidad.
Navarro Lepe también hizo hincapié en que, a pesar de la lucha de Bravo contra la extorsión y otros delitos graves durante su liderazgo en Apatzingán, la asociación se centrará en la defensa de los derechos humanos. La idea es mantener un enfoque positivo y constructivo, dejando las cuestiones de seguridad pública a las autoridades pertinentes.
La asociación se propone visibilizar libertades fundamentales y crear conciencia sobre problemas que han perdurado en la región. Para la comunidad, su objetivo es que la memoria de Bravo no se convierta en una cifra más dentro de las estadísticas de violencia, sino que sirva como impulso para un cambio significativo en el campo michoacano.
Navarro Lepe cerró su discurso invitando a la sociedad civil organizada a unirse a este esfuerzo. Destacó que, mientras haya memoria y voluntad, la voz de Bernardo Bravo seguirá resonando en busca de paz con dignidad y derechos para todos.
Con información de mimorelia.com

