Ciudad de México, CDMX. - La Operación Enjambre ha llevado a la detención de 111 funcionarios en ocho estados de México en un lapso de 22 meses, en respuesta a sus vínculos con el crimen organizado. Esta operación, que se inició el 22 de noviembre de 2024, busca desmantelar las redes corruptas en los municipios y ha expuesto cómo el crimen organizado se infiltra en las estructuras gubernamentales.
Los operativos han sido encabezados por Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC). Las acciones se han realizado en el Estado de México, Puebla, Morelos, Oaxaca, Jalisco, Chiapas, Veracruz y Tlaxcala, dejando al descubierto una serie de delitos que incluyen extorsión, corrupción y homicidios.
En el Estado de México, por ejemplo, se detuvieron a expresidentes municipales por acusaciones de extorsión y coacción, mientras que en Puebla, varios alcaldes enfrentan cargos por corrupción y abuso de autoridad. "La meta de la operación es combatir la posible colusión de funcionarios públicos con grupos delictivos", afirmó García Harfuch.
En el transcurso de la operación, se han documentado casos notables, como el arresto de un presidente municipal en Tequila, Jalisco, por presuntos lazos con grupos ilegales, y un expresidente municipal en Oaxaca, acusado de involucrarse en el asesinato de su predecesor. Esta serie de detenciones subraya la gravedad del fenómeno de la infiltración del crimen en la política municipal.
Sin embargo, el alcance de la operación aún no ha llegado a seis estados identificados como focos rojos por su alta incidencia de crímenes atroces, incluyendo Sinaloa, Guanajuato, y Michoacán. La estrategia de la SSPC busca ampliar su cobertura para abordar la problemática del crimen organizado que ha dejado una huella profunda en la política mexicana.
Con información de excelsior.com.mx

