La presión política y judicial sobre Rubén Rocha Moya ha aumentado tras las acusaciones de legisladores del Partido Acción Nacional (PAN), que reabrieron un expediente relacionado con sus presuntos vínculos con el narcotráfico. Este tema ha provocado tensiones en el Senado y renovadas demandas para iniciar un juicio político en su contra.
De acuerdo con los fiscales del Distrito Sur de Nueva York, Rubén Rocha enfrenta acusaciones de conspiración para la importación de drogas y otros delitos conectados con armamento. Las investigaciones también salpican a figuras políticas y funcionarios cercanos a su administración, como Enrique Inzunza.
Durante una rueda de prensa, el diputado Federico Döring criticó abiertamente a Rocha y a Inzunza, sugiriendo que la actuación de ambos los llevaría a compartir la celda con Joaquín 'El Chapo' Guzmán en una prisión de Estados Unidos. Döring también señaló la hipocresía de permitir que Inzunza mantenga un puesto público mientras se enfrenta a señalamientos tan graves.
La situación se agrava ya que las acusaciones surgidas en Estados Unidos han elevado la presión internacional sobre el gobierno de Sinaloa. Según los fiscales, las penas para estos delitos pueden incluir cadena perpetua, reflejando el endurecimiento de la estrategia estadounidense contra el narcotráfico. Las autoridades sostienen que las redes criminales no podrían funcionar sin un respaldo político efectivo.
Estos desarrollos podrían tener repercusiones significativas para la política en Sinaloa, donde los nexos entre el crimen y la administración gubernamental son un tema recurrente. A medida que las investigaciones avanzan, se espera una respuesta más firme tanto de las autoridades locales como de las federales.
Con información de tvazteca.com

