El proceso judicial contra Rafael Caro Quintero, conocido como "El Narco de Narcos", ha alcanzado un nivel de protección inédito en Estados Unidos. Durante una reciente audiencia en Brooklyn, el Departamento de Justicia solicitó implementar medidas estrictas de seguridad para los miembros del jurado que decidirán sobre el futuro del capo en su juicio programado para el año próximo.
La Fiscalía ha pedido que la identidad de los jurados permanezca completamente anónima, asegurando su aislamiento. Esto implica que sus detalles personales no se revelarán, ni siquiera al mismo Caro Quintero o a sus defensores, para prevenir cualquier riesgo de acoso o intimidación.
Además de la protección de la identidad, el gobierno de EE. UU. pidió que los jurados sean transportados de forma secreta desde un lugar seguro hasta la corte, bajo la supervisión del Servicio de Alguaciles. Las autoridades han fundamentado estas medidas en el preocupante historial violento de Caro Quintero y su capacidad financiera para influir en el proceso judicial, citando su implicación en el asesinato del agente de la DEA, Enrique "Kiki" Camarena.
En la misma audiencia, que duró aproximadamente diez minutos, se discutieron procedimientos para manejar evidencias clasificadas relacionadas con seguridad nacional. La siguiente audiencia está programada para el 1 de octubre. Aunque el inicio del juicio está tentativamente fijado para el 8 de marzo de 2027, también se mencionaron negociaciones en curso con la defensa para un posible acuerdo de culpabilidad.
Rafael Caro Quintero, de 73 años, actualmente está detenido en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn. Se declaró inocente de los cargos de empresa criminal continua y conspiración para la importación de cocaína. En febrero de 2025, el capo fue transferido a EE. UU. tras la captura de varios líderes criminales por parte del gobierno mexicano.
Con información de tvazteca.com

