En un nuevo giro judicial, el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha acusado a Rodrigo Londoño, alias Timochenko, de haber sostenido en 2013 una reunión con Nicolás Maduro para establecer un acuerdo de tráfico de armas y drogas. Esta acusación se suma al proceso que enfrenta Maduro en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, lo que podría alterar la situación legal de Londoño en el marco de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en Colombia.
Un penalista colombiano, Julián Quintana, advierte que el tribunal de justicia transicional deberá revisar por qué Timochenko no menciona esta reunión en su relato ante la JEP. Según el acuerdo de paz de La Habana, los exguerrilleros están obligados a revelar toda la verdad sobre sus actividades delictivas. Quintana destacó que “Timochenko tenía que contar toda la verdad, 100 %”, lo que ahora se cuestiona con esta nueva información.
Aunque se ha discutido la posibilidad de una solicitud de extradición por parte de Estados Unidos, el experto considera que es poco probable debido a las garantías otorgadas por el Acuerdo de Paz, que impide la extradición de sus firmantes. Sin embargo, Quintana destacó que si se comprueba que Londoño ocultó información relevante, podría ser expulsado de la JEP, permitiendo así un eventual proceso de extradición.
Desde 2018, Timochenko se ha presentado ante la JEP, y su estatus como firmante de paz lo convierte en un personaje clave en la implementación de los acuerdos. La situación plantea un dilema para el tribunal, al enfrentar la presión de mantener el cumplimiento de la verdad mientras protege los compromisos adquiridos en el proceso de paz.
Con información de elpais.com.co

