Bogotá, Colombia. - El presidente Abelardo De La Espriella anunció el traslado de 33 internos desde la cárcel de San Andrés hacia Bogotá en un esfuerzo por combatir la criminalidad en el país. La operación fue coordinada por la Fuerza Aérea Colombiana y la Policía Nacional, marcando un paso más en la estrategia del gobierno para recuperar la seguridad.
De La Espriella ha enfatizado que los movimientos penitenciarios generan malestar entre las organizaciones criminales. En su declaración, subrayó: “A los criminales les digo con absoluta claridad: en la era del Tigre, la autoridad se respeta y las órdenes se cumplen”.
El presidente destacó que hasta el 55% de las extorsiones en Colombia tienen su origen en cárceles, lo que refleja la influencia de líderes criminales incluso desde el interior de las prisiones. Agregó que no se permitirá que estas estructuras continúen sembrando el miedo ni desafiando al Estado.
En días recientes, la ola de violencia ha tocado a las instituciones encargadas de la seguridad, con el asesinato de personal de la Policía Nacional. Este 30 de octubre, se reportó la muerte de Luis Francisco Ramírez, un dragoneante del Inpec, refuerzo a la urgencia de acción del gobierno para restablecer el orden y la protección de los ciudadanos.
Las medidas de seguridad implementadas por De La Espriella no solo buscan desmantelar el poder de las bandas, sino también garantizar que los responsables de actos violentos enfrenten la justicia. La dirección del gobierno mantiene firme su compromiso en la lucha contra la criminalidad en el país.
Con información de semana.com

