La situación legal del exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, podría tomar un rumbo crítico en las próximas dos semanas. La periodista Anabel Hernández reveló que el gobierno mexicano aceptó procesar a Rocha Moya bajo la presión de Estados Unidos, donde enfrenta serias acusaciones relacionadas con narcotráfico.
Hernández mencionó que esta decisión se habría tomado tras una reunión bilateral en la Embajada de EE. UU. en México el 12 de junio. La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, aparentemente, optó por permitir que el exmandatario sea juzgado en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York.
Según la investigadora, el plazo específico establecido por el gobierno estadounidense para que Rocha Moya comparezca ante la justicia es de menos de dos semanas. Se espera que este asunto se resuelva antes de que termine junio, sugiriendo un llamado urgente a la acción tanto para el exgobernador como para las autoridades mexicanas.
Se plantea que el retiro de la protección federal a Rocha Moya es una estrategia para inducirlo a tomar decisiones sobre su futuro legal. Las fuentes de Hernández indican que el mensaje transmitido ha sido claro: el exgobernador ya no cuenta con apoyo político para evadir las acusaciones que enfrenta.
Los posibles escenarios incluyen su entrega voluntaria a las autoridades estadounidenses, acciones encubiertas para facilitar su traslado, o en el peor de los casos, su captura directa. Durante el podcast, la periodista también destacó que funcionarios estadounidenses, como Sara Carter, han indicado que la persecución de quienes colaboren con el crimen organizado continuará activamente.
Hasta el momento, no se ha confirmado oficialmente un plazo para la comparecencia de Rocha Moya ante la justicia estadounidense, lo que deja abierta la especulación sobre su futuro en medio de este complejo contexto.
Con información de diarioavanzada.com.mx

