El comisario retirado José Manuel Villarejo manifestó su intención de arruinar al expresidente Mariano Rajoy en el contexto de un espionaje vinculado a Luis Bárcenas. Estas afirmaciones se escucharon durante el juicio de la Operación Kitchen, donde se investiga el presunto robo de información sobre el extesorero del Partido Popular en 2013.
En una conversación de 2017, Villarejo instó a su colega Enrique García Castaño a actuar con determinación ante los dirigentes del Partido Popular, sugiriendo que había pruebas comprometedoras que evidenciaban la intervención del Gobierno. Villarejo mencionó que tenía en su poder pruebas contundentes que podían acabar con la carrera política de Rajoy.
El comisario también reveló durante el juicio que había conversado con Adrián de la Joya, quien afirmó tener grabaciones de las conversaciones entre Bárcenas y Rajoy, así como evidencias de pagos ilegales. Estos audios corroboran la existencia de una red de encubrimiento y manipulación de información que implicaba a varios funcionarios del Gobierno de Rajoy, incluyendo al exsecretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez.
Además, Villarejo describió cómo reclutó a Sergio Ríos, el chófer de Bárcenas, como informante para obtener información clave sobre la trama. Las grabaciones también incluyen solicitudes de María Dolores de Cospedal, quien le pidió ayuda para detener la divulgación de documentos que contenían datos comprometedores para el partido.
En el marco de este escándalo, están acusados importantes exfuncionarios, entre ellos el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, y Villarejo enfrenta una posible condena de 19 años de prisión. La revelación de estas conversaciones pone de manifiesto las serias implicaciones legales y políticas en torno a la Operación Kitchen.
Con información de theobjective.com

