Río Negro. - El gobernador Alberto Weretilneck condenó el hostigamiento que sufrió el legislador Juan Murillo por parte de dirigentes del gremio docente UNTER, tras una sesión en la Legislatura provincial. Los incidentes ocurrieron después del debate sobre cambios en el sistema IPROSS, donde se discutió una propuesta que permite la libre elección de obra social para los trabajadores estatales, un tema que ha generado gran resistencia entre los sindicatos.
Weretilneck expresó que insultos y agravios hacia los legisladores son inaceptables, y enfatizó que estas prácticas son antidemocráticas. El mandatario agregó que los hechos son aún más preocupantes dada la relación del gremio con la educación provincial. “La patota y el escrache son inadmisibles en la Argentina de hoy”, destacó, pidiendo a UNTER que asuma su responsabilidad y repudie claramente estos comportamientos.
Durante la sesión, se reportaron tensiones entre representantes de UNTER y los legisladores, lo que culminó en un incidente tras el cierre de la actividad legislativa. Murillo, al detenerse en una gasolinera en Viedma, fue rodeado e intimidado, situación que fue grabada y difundida en redes sociales por el sindicato docente.
Las agresiones motivaron una reacción inmediata del gobernador, quien demandó que las diferencias políticas no justifiquen el acoso físico o verbal a los miembros del Legislativo. “La representación gremial no da derecho a intimidar a nadie”, enfatizó Weretilneck, insistiendo en la importancia de respetar las opiniones divergentes en un entorno democrático.
Este episodio se produce en un contexto de creciente tensión entre el Ejecutivo de Río Negro y diversos sindicatos que han manifestado su oposición a las reformas del sistema de salud pública laboral.
Con información de lmcipolletti.com

