Tijuana, Baja California. - Hace 19 días, Marina del Pilar Ávila Olmeda, gobernadora de Baja California, apareció por última vez como socia de la empresa Vida Orgánica Tijuana, S. de R.L. de C.V., identificada por el gobierno de Estados Unidos como parte de una red vinculada al Cártel de Sinaloa. Esta firma ha sido señalada por su implicación en actividades delictivas y corrupción.
La empresa fue constituida en 2020 con un capital social inicial de 100 mil pesos junto con seis socios, incluidos Carlos Torres, exesposo de la gobernadora, y Luis Alfonso Torres, su hermano. En un reciente registro, la gobernadora transfería su participación en la empresa, que ahora tiene entre sus nuevos socios a Carlos Torres, quien aumentó su participación accionaria.
Las autoridades estadounidenses han señalado a Luis Alfonso Torres como operador financiero del cártel, implicándose en actividades de blanqueo de capitales mediante la compañía. La investigación afirma que el exesposo de la gobernadora estableció vínculos significativos con grupos criminales, apoyando operaciones de narcotráfico y corrupción policial.
Carlos Torres y la gobernadora han declarado su separación legal y han negado vínculos con actividades ilícitas. La gobernadora ha enfatizado el bienestar de su hijo como su único interés compartido con Torres. Por su parte, Carlos Torres se mostró dispuesto a colaborar con las autoridades estadounidenses para esclarecer las acusaciones que pesan sobre ellos, al asegurar que su empresa tiene un rendimiento mensual de 570 mil pesos.
Con la transferencia de acciones realizada, se busca deslindar su imagen, aunque la presión mediática y las consideraciones jurídicas permanecen sobre el entorno del ejecutivo estatal.
Con información de dossierpolitico.com

