Ciudad Juárez, Chihuahua. - La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, dio a conocer detalles de su reunión del 19 de septiembre con la presidenta Claudia Sheinbaum, describiéndola como un encuentro tenso. Este diálogo se centró en la supuesta participación de agentes de la CIA en un operativo contra el crimen organizado, una situación que ha generado controversia en el estado.
En una entrevista posterior con el periodista Carlos Loret de Mola, Campos relató que el encuentro, que no formaba parte de la agenda oficial de la gira presidencial, se produjo en una oficina contigua al aeropuerto de Ciudad Juárez, que definió como austera y descuidada. Según la gobernadora, la cita fue solicitada a través de una carta a Palacio Nacional, pero no recibió una invitación formal con antelación.
Durante la reunión, ambos intercambiaron múltiples reproches. Campos admitió: “Nos levantamos la voz las dos”, refiriéndose a un intercambio intenso que duró entre ocho y diez minutos. Sheinbaum reprochó a la gobernadora por permitir el ingreso de agentes estadounidenses y se quejó de la falta de apoyo federal en ciertas regiones de Chihuahua.
La presidenta, quien había mantenido distancia de la gobernadora, expresó su frustración al mencionar que Campos es “la única gobernadora con la cual no puedo tener una buena relación”. Ante esto, Campos respondió proponiendo una disculpa por llamarla “la presidenta de la muerte”, pero defendió el contexto de sus palabras.
El punto culminante de la discusión se dio cuando Campos acusó a Ariadna Montiel, dirigente nacional de Morena, de estar vinculada con el crimen organizado en Chihuahua. Este último comentario llevó a Sheinbaum a pedir que se calmara la conversación, destacando el carácter defensivo de su respuesta.
Finalmente, Campos interpretó la exigencia de Sheinbaum sobre la falta de resultados en la investigación estatal como un signo de que “alguien tenía que pagar” por el caso, vinculándolo a una agenda política en el contexto electoral.
Con información de infobae.com

