Medellín ha implementado un plan conjunto con el FBI para detectar a personas con antecedentes de explotación sexual infantil antes de que ingresen al país. Esta estrategia, conocida como Task Force Medellín, también involucra a autoridades locales y es activa en el aeropuerto José María Córdova.
Datos clave
- Cuándo: Durante la administración del alcalde Federico Gutiérrez.
- Quién: Ejecutado con la colaboración del FBI, Migración Colombia y la Policía.
- Qué: Identificación y rechazo de personas con antecedentes por delitos sexuales.
- Dónde: Aeropuerto José María Córdova en Medellín.
- Resultados: 260 personas inadmitidas hasta el momento.
El alcalde Federico Gutiérrez destacó que Medellín ha logrado una reducción significativa en la tasa de homicidios, la más baja en 40 años, mientras se combate la explotación sexual infantil. Durante una reciente entrevista, Gutiérrez afirmó que la ciudad ha pasado de ser una de las más violentas del mundo a presentar cifras más favorables en comparación con ciudades como Miami y Chicago.
¿Cómo opera el Task Force Medellín?
El Task Force Medellín es una iniciativa que integra varias entidades, incluida la Alcaldía y el FBI, con el fin de prevenir la explotación sexual infantil. A través de plataformas como Angel Watch, es posible identificar a personas con antecedentes penales antes de su entrada al país, permitiendo la intervención inmediata.
Este esfuerzo busca no solo proteger a los menores en Medellín, sino también colaborar en investigaciones y procesos judiciales relacionados con delitos sexuales. Gutiérrez subrayó el compromiso de su administración para garantizar un entorno seguro, destacando que durante su gestión, las capturas asociadas a tales delitos aumentaron en un 100 %.
La estrategia no se limita solamente a la vigilancia en el aeropuerto, sino que se extiende a la regulación de establecimientos que puedan ser utilizados para actividades delictivas. La administración ha comenzado procedimientos para la extinción de dominio en aquellas propiedades que faciliten la explotación sexual.
La situación de Medellín es notable; en 1991, la ciudad tenía una de las tasas de homicidios más altas del mundo, alcanzando 381 por cada 100,000 habitantes. La transformación que ha experimentado la ciudad en las últimas décadas es un claro indicativo del esfuerzo conjunto entre la administración local y agencias internacionales para enfrentar la criminalidad y proteger a los más vulnerables.
Con información de lafm.com.co

