Ciudad de México, CDMX. - Médicos del sector público han retomado las protestas para denunciar el deterioro de sus condiciones laborales, 62 años después del histórico conflicto médico que enfrentó al país bajo el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz. Las manifestaciones se centran en la falta de recursos, un déficit de personal y salarios insuficientes.
El 9 de diciembre de 1964, el presidente Díaz Ordaz escuchó a una delegación de médicos que exigía atención a sus demandas. Sin embargo, los ceses inmediatos de los miembros de la nueva Asociación Mexicana de Médicos Residentes e Internos evidenciaron la falta de apertura del gobierno. Las demandas de entonces resuenan hoy: un sistema de salud pública colapsado, salarios desiguales y un número crítico de médicos que no tiene opciones de contrato.
La actual administración, liderada por Claudia Sheinbaum Pardo, ha desviado la atención de las demandas al Instituto Mexicano del Seguro Social y otros organismos. Los médicos aluden a un discurso del presidente Andrés Manuel López Obrador que compara al sistema de salud mexicano con el de Dinamarca, un referente en calidad y cobertura, lo que agrava la insatisfacción.
Las condiciones precarias y la falta de respuesta gubernamental han llevado a una creciente movilización entre trabajadores de la salud. A medida que se acerca 2026, analistas advierten que es probable que el descontento social continúe creciendo. Las protestas parecen un eco de la frustración que derivó en el movimiento médico de 1964-1965, que culminó en serias repercusiones para sus líderes.
Las autoridades no han dado señales claras sobre cómo abordarán las demandas en el corto plazo. Los médicos advierten que si el gobierno no actúa, es probable que se intensifiquen las protestas en los próximos meses.
Con información de quadratin.com.mx

