Ciudad de México, CDMX. - México no se encuentra en una situación de "bancarrota hídrica", sin embargo, la sobreexplotación de sus recursos hídricos es una preocupación creciente. El 44 por ciento de los acuíferos del país muestra disponibilidad media o negativa, lo que indica que se extrae más agua de la que puede recuperarse de manera natural.
Jorge Arriaga, coordinador ejecutivo de la Red de Agua de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), participó en la Semana Mundial del Agua en Estocolmo y afirmó que el Valle de México es una de las zonas más críticas, donde las extracciones de agua son casi el doble de las recargas naturales. Esto pone en peligro la sostenibilidad hídrica de la región, resaltando la urgente necesidad de una gestión adecuada del recurso.
La discrepancia en la disponibilidad de agua es un factor que complica la situación: las regiones del centro y norte, que albergan a la mayoría de la población y de actividades económicas, cuentan con menores recursos hídricos, a diferencia del sur y sureste del país, donde existe mayor disponibilidad.
Raúl Rodríguez, presidente del Consejo Consultivo del Agua, subrayó que la gestión del agua es el principal reto que enfrenta México. “Sí hay agua”, aseguró, e identificó la modernización del campo y la reducción de pérdidas en redes urbanas como áreas prioritarias para mejorar el panorama hídrico.
Arriaga advirtió que, a pesar de que todavía hay tiempo para revertir esta situación, las poblaciones de escasos recursos serán las más afectadas. Sin acciones concretas, la crisis podría escalar a problemas económicos, alimentarios y tensiones sociales, afectando la legitimidad de las instituciones encargadas de la gestión del agua.
Con información de elfinanciero.com.mx

