Ciudad de México, CDMX. - Durante su juicio ante el Tribunal del Santo Oficio en noviembre de 1815, José María Teclo Morelos Pérez y Pavón, un destacado líder de la independencia, reveló información sobre su vida familiar. Morelos, conocido como héroe, admitió tener tres hijos, contradiciendo la imagen pública de un sacerdote austero y sin vínculos familiares.
El inquisidor Manuel de Flores cuestionó a Morelos sobre la edad de sus hijos, a lo que este respondió que uno tiene 13 años y el otro solo 1, ambos fuera del matrimonio. Remarkó que el mayor estaba estudiando en los Estados Unidos, mientras que el menor se encontraba con su madre, Francisca Ortiz, en Oaxaca, quien era soltera. Morelos también sorprendió al tribunal al mencionar la existencia de una hija de seis años, cuyo nombre y madre quedaron en el misterio, generando inquietud entre los presentes.
Una declaración de una señora llamada Ramona Galván, en 1812, agrega otra dimensión a la vida familiar de Morelos, quien afirmaba haber tenido un hijo con él en 1808. Aunque la madre del niño era conocida, el líder independentista nunca lo reconoció entre sus hijos. Esta discreción en su vida personal se ha mantenido hasta hoy, manteniendo el aura de misterio que rodea su figura.
Morelos fue reconocido por su carácter mesurado y responsable, lejos de los vicios comunes de la época. Esta humanización del líder lo presenta como alguien con una vida privada rica en relaciones y experiencias, viviendo bajo el constante escrutinio de la sociedad y la historia. La revelación sobre sus vínculos familiares ofrece una nueva perspectiva sobre la vida de uno de los más importantes personajes de la independencia mexicana.
Con información de zocalo.com.mx

