Cuernavaca, Morelos. - El 19 de septiembre de 2017, un terremoto de 7.1 grados en la escala de Richter con epicentro en Axochiapan devastó el centro del país, dejando alrededor de 100 muertos en Morelos y afectando más de 23,000 inmuebles en el estado. La coincidencia de la fecha con el sismo de 1985 intensificó el impacto de la tragedia en la memoria colectiva de los morelenses.
El desastre ocurrió a las 13:14 horas y tuvo consecuencias catastróficas en la infraestructura de la región. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Antropología e Historia, cerca de 265 inmuebles de carácter histórico sufrieron daños significativos, afectando patrimonios culturales de la localidad. En un esfuerzo por recuperarse, la comunidad se unió en acciones de apoyo para los damnificados, destacando el trabajo de voluntarios y organizaciones que dieron refugio y distribuyeron víveres.
"El terremoto evidenció la solidaridad de los morelenses. Todos pusieron manos a la obra", afirmó Keila Figueroa Evaristo, líder comunitaria de Zacatepec, sobre los esfuerzos de rescate y la ayuda humanitaria. Las tropas del Ejército Mexicano fueron de las primeras en llegar a las áreas afectadas, implementando el Plan DN-III para asistir a los damnificados y ayudar en las labores de rescate.
El impacto de este sismo es considerado uno de los más graves en la historia reciente del estado, superado solo por los efectos de la Revolución del Sur entre 1911 y 1919. La tragedia dejó huellas profundas en la sociedad morelense, pero también fortaleció un espíritu de unidad y resiliencia entre sus habitantes.
Con información de lajornadamorelos.mx

