Ciudad de México. - Durante las últimas semanas, MORENA ha enfrentado protestas en al menos 17 entidades del país debido a la manera en que se están manejando las candidaturas para los próximos cargos de elección popular. Este descontento se ha manifestado principalmente en Zacatecas, Colima, Guerrero, Chihuahua y Nuevo León, donde las inconformidades han puesto en evidencia las tensiones internas del partido.
La situación es particularmente preocupante para la dirigencia del movimiento, ya que la duplicidad de mandos dentro del partido está generando una dinámica de disidencia. Los líderes Ariadna Montiel y Citlali Hernández se enfrentan al desafío de atender estas protestas y conciliarlas con la exigencia de presentar resultados favorables a la administración de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
El contexto político difiere significativamente del que vivió el país durante la era priista, cuando la disciplina partidista era claramente vertical y las quejas se mantenían bajo control. En contraste, el gobierno actual no ejerce un control absoluto sobre las decisiones de su propio partido, lo que ha permitido que surjan voces discrepantes. Estos episodios de descontento son algo que la oposición podría capitalizar, recordando momentos similares en la década de los noventa cuando el PRI comenzó a fracturarse.
A pesar de las tensiones internas, el partido no enfrenta un declive inminente. Sin embargo, la forma en que MORENA maneje esta situación y responda a las inquietudes de sus militantes será crucial en los meses venideros.
Con información de entornopolitico.com

