La reforma a la Ley de Impuestos de Importación y Exportación impacta sectores estratégicos y afecta mayormente a países sin tratados comerciales con México. México ha implementado una modificación significativa en su política comercial mediante una reforma a la Ley de Impuestos Generales de Importación y de Exportación (LIGIE), que entró en vigencia recientemente. La medida eleva los aranceles en más de mil cuatrocientos productos, principalmente en sectores como textiles, calzado, autopartes, muebles y productos electrónicos, con el objetivo de fortalecer la industria nacional, generar empleos y aumentar la recaudación fiscal en aproximadamente 70 mil millones de pesos anuales. Esta acción responde a la necesidad de hacer frente a la competencia de países que no mantienen acuerdos comerciales con México, en un contexto donde la protección de cadenas productivas internas adquiere mayor relevancia. La modificación afecta 1,463 fracciones arancelarias, de las cuales 316 permanecen exentas, mientras que el resto sufre incrementos en los impuestos, con tasas que alcanzan hasta el 50 % en algunos bienes terminados y de consumo masivo. Sectores como el textil, siderúrgico, y de autopartes son los principales afectados por estas elevaciones, que en conjunto representan el 8.3 % de las importaciones del país en 2024. Los países con mayor impacto incluyen a China, Vietnam, Corea del Sur y India, los cuales representan más del 75 % de los productos afectados, generando preocupación en el ámbito diplomático, particularmente por la petición formal de Pekín de revisar estas medidas, calificándolas de proteccionistas. Este cambio se produce en un momento clave dado que México se prepara para la revisión del tratado de libre comercio T-MEC en el próximo año y enfrenta presiones externas, especialmente de Estados Unidos. La Secretaría de Economía ha destacado que estas medidas buscan promover una mayor sustitución de importaciones y fortalecer las cadenas productivas mexicanas, co
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